El especialista de agues profundas

Salmos 77:19
“En el mar fue tu camino y tus sendas en las muchas aguas; tus pisadas no fueron halladas”.

La tortuga laúd es el reptil viviente más grande.  El espécimen más grande alguna vez registrado pesaba sobre las 2000 libras.  A diferencia de otras tortugas de mar, la tortuga laúd pasa toda su vida en aguas profundas excepto cuando llega a la playa para desovar.  Luego de salir de los huevos en la playa la tortuga laúd va al mar.   Si las tortugas laúd fueran como otras tortugas de mar, las tortugas recién nacidas no regresarán a la tierra por 20 o 50 años para poner sus primeros huevos.  En tiempo de desovar la hembra llega a la playa por la noche, cava un nido en la arena y pone sus huevos.  Cuando termina, ella los cubre y regresa al agua.  Diez días después ella regresa y pone otro nido de huevos.  Ella puede hacer esto hasta once veces durante una temporada.  La hembra en promedio pondrá 120 libras de huevos en una temporada.

La comida preferida de la tortuga laúd son las medusas.  El equipo de alimentación de la tortuga laúd esta perfectamente diseñado para comer medusas.  Los colmillos afilados, en forma de cúspide en su mandíbula se entrelazan de una forma en que le permite comer pedazos de medusa que son tan grandes como un metro de ancho.  Su tracto digestivo carece de un estómago bien definido.  La digestión se da de mejor forma en el intestino pequeño porque las medusas están constituidas mayoritariamente de agua.
 
La tortuga laúd ha sido referida por los científicos como un especialista del océano.  Esto alaba al Creador, aunque sea o no que estos investigadores se den cuenta.  
   

Prayer:
Te agradezco Señor, por tu obra en la creación que es tan sorprendente que incluso los no creyentes lo alaban. Ayúdame a testificar más efectivamente para que yo pueda ser Tu instrumento para entregar a la gente el mensaje completo de que Tú también moriste para que podamos ser perdonados, y Tú has sido levantado para que nosotros podamos vivir vidas nuevas. Amén.

Notes:
Scot A. Eckert. 1992. “Bound for Deep Water.” Natural History, March. P. 29-35.