Proverbios 20:12
“El oído que oye, y el ojo que ve, Ambas cosas igualmente ha hecho Jehová.”

Image: Diagram of the eyeYo tengo que usar mis lentes para ver de lejos, aunque sí puedo leer libros con solo mis ojos.

Dentro del ojo, existe un lente que enfoca la luz de imágenes en un punto focal en la retina – una superficie negra en la parte posterior del ojo. A diferencia del lente de una cámara, este lente es blando. Está unido a pequeños músculos, que estiran o aplastan el lente. Al parecer, los músculos de mis ojos ya no funcionan bien. Esto, al igual que cualquier otro deterioro en nuestros cuerpos, es producto de la Caída. Sin embargo, el funcionamiento del ojo es algo apasionante, cuando partimos de una hipótesis bíblica.

Para que el ojo vea, varios mecanismos deben trabajar juntos.  El lente enfoca la luz sobre la retina. Como ya comentamos, hay músculos que cambian la forma del lente, para ver objetos a diferentes distancias. El iris y la pupila permiten que entren diferentes cantidades de luz en el ojo. Sensores de luz responden a la luz que llega, y el nervio óptico transmite esta información al cerebro. No habría habido ningún propósito en el mecanismo del lente que pudiera haber evolucionado, ya si no existiera la retina, en la cual concentrar la luz, o el nervio para transmitir la señal.  La Biblia deja claro que Dios diseñó el ojo para ver, y lo hizo, con todos los innumerables mecanismos importantes requeridos. De verdad, somos hechos “formidable y maravillosamente”.

Prayer:
Hemos leído, Señor, que estamos hechos “formidable y maravillosamente”. Cuanto más descubrimos cómo nos hiciste, más maravillados quedamos de Tu poder, y alabamos Tu Nombre. Amén.

Notes:
Imagen: Wikimedia Commons, Dominio Público

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