Romanos 1:20-22
“Lo invisible de él, su eterno poder y su deidad, se hace claramente visible desde la creación del mundo y se puede discernir por medio de las cosas hechas. Por lo tanto, no tienen excusa, ya que, habiendo conocido a Dios, no lo glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias. Al contrario, se envanecieron en sus razonamientos y su necio corazón fue entenebrecido. Pretendiendo ser sabios, se hicieron necios…”

¿Será que usted y yo pensamos? ¿O será que tan sólo pensamos que pensamos?  Si usted cree que fuimos creados por Dios su respuesta a esta pregunta será que nosotros en realidad si pensamos.  Pero si usted piensa que la vida no es más que un accidente químico, podría estar de acuerdo con aquellos evolucionistas que en realidad creen que nosotros no pensamos.  Sólo pensamos que pensamos.

¿Lógica sin discernimiento?¿Tiene usted una mente?  ¿Qué es esa parte dentro de usted que es realmente usted?  Durante miles de años nos referíamos a esta parte como el alma.  Pero hoy, con el fuerte deseo humanístico de remover toda referencia espiritual del lenguaje, muchas personas simplemente lo llaman la mente.  El problema (para aquellos que creen en la evolución) es que decir que tenemos una mente todavía suena bastante como el decir que tenemos una parte no material en nuestro ser.  Además, los evolucionistas por lo general admiten que incluso la evolución no podría crear accidentalmente algo tan poderosamente inteligente como la mente.  Como lo dijo un evolucionista, no hay ninguna inteligencia central en nosotros que está a cargo, porque nada podría ser tan inteligente.

Parece ser una contradicción, entonces, que algunos evolucionistas han escrito libros enteros explicando que ninguno de nosotros realmente tiene una mente consciente.  Uno se pregunta por qué personas que supuestamente no tienen mentes conscientes querrían leer un libro escrito por alguien más que tampoco tuvo una mente consciente.

Romanos 1 nos dice que cuando la gente niega a su Creador, Él eventualmente permite que se hundan en completa necedad.  Como declaran las escrituras: “Pretendiendo ser sabios, se hicieron necios”.

Prayer:
Amado Padre, ninguno de nosotros es perfecto y por lo tanto algo de necedad existe en mi vida. Te pido que Tú permitas corregir esa necedad con Tu instrucción buena y sabia en las Escrituras. En Nombre de Cristo Jesús. Amén.

Notes:
Hoffman, Paul. 1987. “Your mindless brain.” Discover, Sept. p. 84.

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