Salmo 19:1

“Los cielos cuentan la gloria de Dios, Y el firmamento anuncia la obra de sus manos.”

A menudo pienso que todos los cristianos deberían estar interesados en la Astronomía. Eso no quiere decir que creo que deberían ser expertos en cómo las estrellas funcionan, o cómo viaja la luz. Pero, el salmista dice que “Los cielos cuentan la gloria de Dios, Y el firmamento anuncia la obra de sus manos.”  Por ello es bueno mirar hacia arriba en la noche, y observar lo que Dios ha creado en los cielos, porque esto nos lleva a detenernos y considerar lo que Dios ha hecho. las Escrituras nos enseñan que nunca adoremos nada en el cielo, porque estas cosas Dios las ha creado, pero es correcto y apropiado estudiar las estrellas, los planetas, las galaxias y así sucesivamente, y asombrarse de todo lo que Dios ha hecho.

En Génesis 1:14, Dios nos dice que uno de los propósitos del cielo nocturno es marcar signos y estaciones para nosotros. Cuando cae la noche, serán diferentes estrellas que aparezcan en el horizonte en diferentes épocas del año, debido a la posición de la Tierra en su órbita alrededor del Sol, por lo que hacemos un seguimiento de las estaciones. Pero también, al medir los ángulos de ciertas estrellas sobre el horizonte y sobre el ecuador, podemos calcular en qué latitud estamos. Junto con la longitud, calculada usando la hora exacta, podemos identificar nuestra posición en la Tierra.

Con nuestra tecnología moderna de teléfonos inteligentes y satélites, damos por sentado hoy en día esas cuestiones. Pero, Dios nos proporcionó software de mantenimiento del tiempo y posicionamiento en el cielo, desde el comienzo de la creación.  ¡Lo cual es, ciertamente, un motivo para alabar su nombre!

Cuando echamos una mirada a los cielos, Señor, vemos que cuentan Tu obra. Estamos sorprendidos por la belleza del cielo, y nuestro asombro aumenta, a medida que aprendemos más acerca de él. Te alabamos, Tú eres grande y santo. Amén.

Imagen: la galaxia M8, NASA, de dominio público.