Nueces para su salud

Génesis 43:11
“Entonces su padre Israel les respondió: —Pues que así es, hacedlo; tomad de lo mejor de la tierra en vuestros sacos y llevad a aquel hombre un regalo, un poco de bálsamo, un poco de miel, aromas y mirra, nueces y almendras”.

Entre 70% y 90% de las calorías en las nueces vienen de grasa. Es por eso que tradicionalmente han sido puestas en la lista de las comidas que evadir para aquellos que desean evitar una enfermedad cardiaca.

Algunos cristianos se han preguntado por qué tantas de las comidas que comemos parecen ofrecer peligros naturales a nuestra salud.  ¿Por qué nos pondría Dios en tal campo minado dietético?  Pues, tal vez muchos de nuestros temores son más el resultado de nuestra ignorancia que del diseño de Dios.

Un reciente estudio que involucró a 31.200 personas las que se compararon con aquellos que comían nueces por lo menos cinco veces a la semana con aquellos que rara vez las comían.  Para controlar otros factores, los investigadores utilizaron a los adventistas del séptimo día en su estudio.  Los adventistas sufren menos ataques cardíacos que otros americanos.  Esto se piensa que es mayormente debido a su dieta.  Sin embargo, cuando tiene que ver con nueces, algunos comen nueces a menudo y otros las comen muy rara vez.  Los investigadores entonces siguieron a quienes en el grupo de estudio comían nueces, que tipo y cuan a menudo y quienes tuvieron ataques al corazón.  Encontraron que aquellos que comieron nueces por lo menos una vez a la semana disminuyeron su riesgo de un ataque al corazón en un 25%.  Aquellos que comían nueces cinco veces a la semana tenían la mitad de la probabilidad de tener un ataque al corazón.  

Mientras seguramente hay cosas en la creación que nos pueden hacer daño, nuestro Creador ha llenado la creación con muchas cosas que también nos benefician.  La ciencia moderna está mostrando que tal vez muchos temores modernos acerca de la creación se dan debido a la ignorancia sobre los diseños excelentes de nuestro Creador.

Prayer:
Te agradezco, amado Padre celestial, por muchas cosas que Tú has creado para ayudarnos en nuestras vidas aquí. Remueve temores innecesarios sobre el mundo creado de mi corazón y mente e incrementa mi confianza en Ti. En nombre de Cristo Jesús. Amén.

Notes:
Raloff, Janet. 1992. “Heart risks: this is nutty.” Science News, v. 142, July 25. p. 52.