Génesis 4:20
“Y el nombre de su hermano fue Jubal, el cual fue padre de todos los que tocan arpa y flauta”.

Instrumentos de viento como el oboe o el clarinete trazan su descendencia a instrumentos hechos por los egipcios hace más de 4.000 años.  Un relieve egipcio fechado casi 2.700 AC muestra un instrumento tipo clarinete.

Esto significa que los humanos han estado lidiando con el problema de hacer que la lengüeta hecha de carrizo funcione en instrumentos de viento por miles de años.  Los carrizos naturales pueden rajarse, romperse y hacer sonidos terribles de bocinas al envejecer y desgastarse.  Hoy muchos músicos utilizan carrizos de plástico.  Sin embargo, los músicos profesionales rechazan el sonido de carrizos plásticos como inferiores para una interpretación pública.  Como dijo un músico profesional, “Suenan casi como un pato con laringitis”.

Los carrizos son hechos de la planta gigante de carrizo. Esta hierba grande crece hasta una altura de 2 metros a 2 metros 1/2.  Los carrizos se hacen de una sección entre los nódulos.   Sin embargo, un tallo de 2 metros solo puede tener 25 secciones que son de las dimensiones correctas para una lengüeta de oboe.  Luego de ser cosechado y curado, un proceso que toma nueve meses, se seleccionan partes en base al tamaño y color.  Una planta puede producir solo una lengüeta de oboe.  La meta es obtener un carrizo que tiene un tono claro a lo largo de un rango amplio de notas.  De una caja de 100 lengüetas, que pueden costar $150, el músico profesional puede encontrar dos de estas que considere excelentes.

El hacer música es una de las actividades humanas más antiguas descritas en la Biblia.  La mención de la música tan temprano en Génesis nos muestra que las personas más antiguas eran tan humanas como la gente hoy.

Prayer:
Te agradezco, amado Padre celestial, por el regalo de la música. Ayúdanos a utilizar la música para alabarte y regocijarnos en Tu bondad generosa. En nombre de Cristo Jesús. Amén.

Notes:
Schmidt, Karen F. 1991. Good vibrations: musician-scientists probe the woodwind reed. Science News, v. 140, Dec. 14. p. 392. Photo: Alto and tenor saxophone reeds. (PD)

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