Salmo 55:6-8

“Y dije: ¡Quién me diese alas como de paloma! Volaría yo, y descansaría.  Ciertamente huiría lejos; Moraría en el desierto.  Me apresuraría a escapar del viento borrascoso, de la tempestad

Un importante periódico de izquierda del Reino Unido encabezó una noticia sobre el huracán Harvey con estas palabras:

“Es un hecho: el cambio climático hizo que el huracán Harvey sea más mortal”.

El periódico pasó a opinar que los recientes huracanes devastadores en los Estados Unidos – Huracanes Harvey e Irma – pueden no haber sido causados por la actividad humana y la industria, pero ciertamente fueron exacerbados por ellas. La ferocidad de estos huracanes es por lo tanto colectivamente nuestra culpa. La creencia es que la actividad humana ha aumentado tanto la temperatura global promedio que los patrones climáticos anormales ahora se están convirtiendo en la norma, y la única manera de resolver este problema es tomar medidas internacionales multinacionales para reducir la producción de gases de efecto invernadero y así luchar en contra de este aumento de la temperatura global.

¿Pero cuán anormales son estos huracanes? Nadie, y menos yo, quiere minimizar el sufrimiento humano causado por estas catástrofes. Sin embargo, la costa sur de los Estados Unidos de América ha recibido numerosas tormentas terribles en el pasado. Por ejemplo, la ciudad de Pensacola fue colonizada primero por el explorador español Tristán de Luna en 1559, pero dentro de unos meses fue diezmada por un huracán, que finalmente condujo al abandono de la primera colonia en 1561. Otras comunidades de la Costa del Golfo han sufrido daños de huracanes desde entonces.

El huracán Katrina golpeó a Nueva Orleáns en el 2005. El huracán Harvey llegó en el 2017. Esa es una diferencia notable, de 12 años, durante los cuales el territorio continental de Estados Unidos no recibió un huracán. Esos afortunados 12 años es la anormalidad, no la devastación causada por las tormentas. El mundo no llegará a su fin hasta que Dios lo diga, y ese evento será en su tiempo, no en el nuestro.

Oración: Depositamos nuestra confianza en ti, oh Jehová, sabiendo que todo el tiempo del mundo está en Tus manos y que Tu estás en control. Amén.

Ref: Mann, M. (2017), Es un hecho: el cambio climático hizo que el huracán Harvey sea más mortal, < Https://www.theguardian.com/commentisfree/2017/aug/28/climate-change-hurricane-harvey-more-deadly>, accedido 09/20/2017. Imagen: NOAA, de dominio público.

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